
Para destruir tenemos que enfadarnos. Aquí os dejo unos vídeos para cabrearse un poco. Metal, por supuesto. Hippies abstenerse, por favor. Recomendado si estás en la oficina y tienes uno de esos días en los que piensas cómo mutilar a tus jefes con lo que tienes más a mano, por ejemplo graparles los párpados, clavarles los clips en las manos, hacerles tragar los post it, golpearles con el teclado del ordenador, introducirles los bolígrafos por sus orificios, lapidarlos con los expedientes que te han dejado encima de la mesa, montarlos en tu silla incómoda y lanzarlos por las escaleras, aplastarles la cabeza con las cajoneras de tu escritorio, apretarles el nudo de la corbata hasta que dejen de respirar... Pero recordad, sólo de pensamiento, no de acto que luego me tachan de incitar a la violencia gratuita.
Esto para empezar no está mal. Ánimo, chavales. Un cordial saludo desde las profundidades de mi cabreo.