Vaya, vaya, vaya. Vivan las crisis!
Tiempo de recogimiento, de ahorro y de temor. A joderse toca. A mí me gustan, la verdad. Todo vuelve a su sitio. Ahora en las tiendas te atienden como dios manda, en las gasolineras los dependientes te sonrien. cuando llamas para que te arreglen algo el técnico aparece en cinco minutos y no quiere cobrar en negro. Te vas a comprar un coche y por un precio ridículo te llevas los extras más gochos. Estoy encantado. Un poquito de crisis no nos viene mal. Creo que, incluso, bajarán los precios de las hipotecas y entonces todos seremos más felices. Feliz crisis a todos. jejejej
miércoles, 22 de octubre de 2008
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